las formas que hasta el día de ayer te desterraron,
en desdichas constantes, variadas, se manifiestan baldías,
vueltas a una idea, de tu yo dolido, del que hastiaron.
o al menos la imagen viste del que solo en tus sueños,
parecías nuevo, reciente… no fuiste como habías soñado,
es confusa y se torna borrosa al tiempo que frunces el ceño.
nadie atinó a saber quien eras, escondido tras ese traje,
alegre, dicharachero, interesante, alocado, incluso serio,
despilfarrado por ti mismo, victima de tu propio ultraje.
en aquel que ni siquiera se atrevió nunca a mirar?
Que por no saberse de si mismo, que ante el valor se escapaba,
¿Como quisiste algún día ser amado sin tan siquiera querer amar?
en el que no había dudas de lo que habías encontrado,
al fin tú te pusiste incluso arriba de tu yo indecente,
algo que tú aceptaste, aunque no por todos aceptado.
ante aquella que pareció despertar en ti un vago olvido,
a exponer tu delgada línea como si en la vida fueras nuevo,
ante quien te hizo recordar y aprender de lo antes vivido,
aquello por lo que la vida merece una segunda oportunidad,
los que te quieren y te ayudan, en los que piensas de forma constante,
por quien lloras y ríes, aunque sea solo, en la intimidad.
pues lo único novel es que te guste al mundo enseñar,
la felicidad y el amor retornan a ti cual reminiscencia.
vuelves a ser el de siempre, ojala no te vuelvas a marchar.
porque muchos, y sin quererlo, son parte de tu nuevo ser,
los que te dieron razones para querer empezar a vivir,
y los que pensaron que tú nunca ibas a poder…
a los que te curaron, recordándote que es la amistad,
a los que te mintieron, creyéndose así mas nobles,
a los que siempre y sin dudas te dijeron la verdad.
el mas calido de los abrazos que nunca llegaste a dar,
a los que te hicieron sentir ser parte de un mundo,
en el que hasta hoy no habías encontrado tu lugar.



















